lunes, 17 de junio de 2013

EL MÉTODO MONTESSORI

El método Montessori consistía  en desarrollar la autonomía de los niños que “encontraban” dentro de la Casa el material indispensable para ejercitar todos los sentidos con los objetos apropiados a sus aficiones y a sus proporciones físicas, así como las posibilidades de aplicar  a su trabajo personal y de acuerdo a su libre elección  la solución de problemas prácticos interesantes a través del variado material disponible.

La Metodología Montessori comenzó en Italia  en 1907 y es tanto un método como una filosofía de la educación. Fue desarrollada por la Doctora María Montessori, a partir de sus experiencias con niños en riesgo social. Basó sus ideas en el respeto hacia los niños y en su impresionante capacidad de aprender. Los consideraba como la esperanza de la humanidad, por lo que dándoles la oportunidad de utilizar la libertad a partir de los primeros años de desarrollo, el niño llegaría a ser un adulto con capacidad de hacer frente a los problemas de la vida, incluyendo los más grandes de todos, la guerra y la paz. El material didáctico que diseñó es de gran ayuda en el período de formación preescolar.

Su teoría parte de los detalles, los materiales utilizados y la organización de la clase. Montessori fue la primera en adaptar el mobiliario de la escuela a las dimensiones del niño pues creía que los detalles son muy importantes en el desarrollo. El placer y el aprendizaje deben ir de la mano pensaba y así es como el entorno del aula ocupa un lugar privilegiado. La disposición, la presencia de flores naturales, el uso de materiales atractivos y demás hacen al aprendizaje.

Lejos de las técnicas rígidas, el método Montessori parte de la idea que los niños son esponjas que lo absorben todo y que aprenden a leer, escribir o contar de la misma forma que aprenden a gatear o caminar, es decir espontáneamente.

Su metodología se apoya en el respeto hacia el niño y su capacidad de aprender. El objetivo es el de ayudar a los niños a alcanzar su potencial como ser humano, desarrollando ese potencial en un ambiente preparado y a través de la observación científica de un profesor. Estas observaciones están relacionadas con las capacidades de los niños para absorber conocimientos.

EL PRINCIPIO DOMINANTE: DEL MÉTODO MONTESSI::

Dejar hacer, dejar de vigilar y apoyar en caso necesario.  Tener fe en el valor inmenso de una actividad desarrollada libremente con objetivos concretos desollados por el propio niño, para ser capaz de impulsar su propio desarrollo de manera segura y de desembocar poco a poco en descubrimientos espontáneos y conquistas según su ritmo natural y de acuerdo a una sucesión de “periodos sensitivos”, vinculados a las aficiones particulares de cada niño y que precisaba ser comprendidos y satisfechos en el momento adecuado, esto, para no dejar pasar la ocasión propicia sin el indispensable ejercicio.
Dejar hacer, dejar de vigilar y apoyar en caso necesario.  Tener fe en el valor inmenso de una actividad desarrollada libremente con objetivos concretos desollados por el propio niño, para ser capaz de impulsar su propio desarrollo de manera segura y de desembocar poco a poco en descubrimientos espontáneos y conquistas según su ritmo natural y de acuerdo a una sucesión de “periodos sensitivos”, vinculados a las aficiones particulares de cada niño y que precisaba ser comprendidos y satisfechos en el momento adecuado, esto, para no dejar pasar la ocasión propicia sin el indispensable ejercicio.

Más allá del método aplicado, Montessori innovó al interiorizarse en la capacidad del educador de amar y respetar al niño, acompañándolo durante su aprendizaje.

Según María Montessori, los niños absorben como “esponjas” todas las informaciones que requieren y necesitan para su actuación en la vida diaria. El niño aprende a hablar, escribir y leer de la misma manera que lo hace al gatear, caminar, correr, etc, es decir, de forma espontánea.

La Dra. Montessori no estaba de acuerdo con las técnicas rígidas y, frecuentemente, crueles que se utilizaban en Europa. Basó sus ideas en el respeto hacia el niño y en su capacidad de aprender, partía por no moldear a los niños como reproducciones de los padres y profesores.

En las escuelas tradicionales los niños reciben la educación de manera frontal. Hay un maestro frente al grupo (cuyos integrantes son de la misma edad) y éste se dirige a ellos de manera grupal, por lo que el avance en el programa de estudios es colectivo. Al ser de esta manera, algunos niños se quedan con lagunas en su educación a pesar de la buena voluntad del maestro. En las escuelas Montessori, en cambio, “La meta de la educación debe ser cultivar el deseo natural por aprender”, por lo que se manejan varios grados en cada grupo y existe diversidad de edades. Los niños más grandes ayudan a los pequeños, los cuales a su vez retroalimentan a los mayores con conceptos ya olvidados.
El principio dominante del método Montessori:

Dejar hacer, dejar de vigilar y apoyar en caso necesario.  Tener fe en el valor inmenso de una actividad desarrollada libremente con objetivos concretos desollados por el propio niño, para ser capaz de impulsar su propio desarrollo de manera segura y de desembocar poco a poco en descubrimientos espontáneos y conquistas según su ritmo natural y de acuerdo a una sucesión de “periodos sensitivos”, vinculados a las aficiones particulares de cada niño y que precisaba ser comprendidos y satisfecho

Cada parte del equipo, cada ejercicio, cada método desarrollado, se basó en sus observaciones de lo que los niños hacían “naturalmente”, por sí mismos, sin ayuda de los adultos. Por lo tanto, este método de educación es mucho más que el uso de  materiales especializados, es la capacidad del educador de amar y respetar al niño como persona y ser sensible a sus necesidades.

El educador ejerce una figura de guía, que potencia o propone desafíos, cambios y/o novedades. “el niño educado con pleno respeto a su libertad y a sus infinitos recursos”, por el educador adulto como ente regenerador de la humanidad y  la formación del hombre según los principios predicados por María, podía y debía garantizar el triunfo de la justicia y de la paz en el mundo.

El ambiente Montessori no incita a la competencia entre compañeros, en cambio, se respeta y valora el logro de cada alumno en su momento y ritmo oportuno.

ElLEMENTOS QUE CARACTERÍZAN A LA ESCUELA MONTESSORI:

OBSERVACIÓN: Lograr primero capacidad perceptiva y luego conceptualizándola.
El niño formado con el método Montessori es un preceptor y clasificador de rapidez y agudeza en aumento, esto, para realizar,  tareas que abarcas desde la discriminación sensorial concreta, hasta decisiones intelectuales adultas.


Los niños educados con el método Montessori en la edad preescolar trabajan en un mismo salón (de los 3 años a los 6 años). Esto corresponde a la edad inicial; pre-kinder y kinder.

Mezclar niños de diferente edad en el mismo salón tiene como beneficio que el niño pequeño aprende del niño más grande, así el niño grande recuerda sus etapas anteriores.  El material está colocado en varios estantes a disposición de todos los niños, de esta manera los niños eligen libremente el material que quieren utilizar para trabajar.

El silencio y la movilidad son elementos indispensables en esta metodología. Los niños pueden mover sus mesas, agruparlas o separarlas según la actividad, todo el mobiliario es adecuado al tamaño del niño, siendo las manos las mejores herramientas de exploración, descubrimiento y construcción de dichos aprendizajes.
PREPARACIÓN: Programada, práctica, precisión y perfección.

El trabajo de los niños bajo el sistema didáctico  Montessori, implica sucesivamente mayor complejidad en los ejercicios sensoriales, motrices e intelectuales para la educación de los sentidos, la coordinación muscular y el desarrollo mental.

El método Montessori otorga al niño la preparación y la práctica adecuadas para capacitarse individual y socialmente.

Este método busca que los niños desarrollen todas sus potencialidades en un ambiente preparado con todos los materiales, la infraestructura, afecto, respeto y la relación con los demás.  Es por ello que los niños lograrán desarrollarse de forma individual, pero guiados por un adulto de manera profesional.

 En este método se puede observar que el desarrollo de los aprendizajes no tiene límites.

Los niños pueden aprender todo lo que quieran en el momento que lo necesiten de forma didáctica, dinámica y entretenida y guiados por un elemento central: “la motivación por parte de un adulto”.
Una educación para la vida.

El error, equivocación o falta, es considerado como parte del aprendizaje, por ello, no es castigado, resaltado o señalado, sino, valorado e integrado como una etapa del proceso. Se suele estimular a que el niño haga siempre una autoevaluación.

Los principios básicos fundamentales de la Pedagogía Montessori son: la libertad, la actividad y la individualidad. Otros aspectos abordados en ésta metodología son: el orden, la concentración, el respeto por los otros y por sí mismo, la autonomía, la independencia, la iniciativa, la capacidad de elegir, el desarrollo de la voluntad y la autodisciplina.

AUTOPREOCESOS E INDIVIDUALIDAD:


El trabajo de manera individual desarrolla los intereses personales del niño de manera individual, y no los del grupo en general, desarrollándose de esta manera en un medio educativo eficaz, dedicado a apoyarle a conocer sus cualidades.

Debemos tomar en cuenta que cada inteligencia evoluciona de forma diferente y de acuerdo a un ritmo particular, por lo que todas las etapas de desarrollo no se desarrollan al mismo tiempo en todos los niños de una misma edad.

Este sistema Montessori elimina las lecciones colectivas en beneficio de las individuales, ya que estas son voluntarias, breves, simples y adaptables a cada niño.  Así se convierte el principio de la individualización en LA ENSEÑANZA en uno de los fundamentos de la pedagogía del método Montessori.

El método Montessori la ayuda mutua y la cooperación son desde un principio la preparación interior del niño, que sería imposible de lograr si no fuera a través de ejercicio efectuados de manera individual, después de esto el niño es perfectamente sociable, es decir, que como resultado de la concentración se muestra en el despertar del sentido social.

LIBERTAD Y ESPONTANEIDAD:

El ambiente Montessori  cuenta con estímulos graduados que permiten controlas los errores, proporcionan un medio “adaptable” para  satisfacer las necesidades inferiores que posee el niño, de que sus aptitudes funcionen plenamente.

Control de errores: observando el conjunto de ejercicios y actividades Montessori, su estructura da al sistema un elemento vital de continuidad.

La maestra debe estar preparada internamente y externamente; organiza el ambiente de forma indirecta  para ayudar a los niños a desarrollar una “mente estructurada”. Esto se refiere a la disposición mental para lograr una clasificación aguda y rápida del material sensorial e intelectual.

Las características de material: atrayente, autocorrectivo.
El niño lo disfruta de manera individual a pesar de estar en un grupo.

AMBIENTE ESTRUCTURADO:

E
n el ambiente Montessori debe contar con estímulos graduados por materiales que permitan el control de errores que proporcionen un medio “adaptable” para satisfacer las necesidades interiores que los niños.

Ambiente estructurado:
Atmosfera alegre y brillante.
Materiales sensoriales.
Un maestro, un auxiliar del maestro.

Aprendizaje estructural: contar con los elementos auxiliares para el aprendizaje. Lograr un firme progreso de manera individual para llegar al dominio de los conceptos desde lo concreto hasta lo abstracto.

Disciplina interior: orden físico y mental para el desarrollo de la responsabilidad social y control sobre el comportamiento personal.

Curriculum completo: llegar al conocimiento por medio de procedimiento multisensorial, ejercicios variados, elección de la actividad y preparación para la educación futura.

ASPECTOS BÁSICOS DE LA METADOLOGÍA MONTESSORI:

LA MENTE ABSORBENTE DE LOS NIÑOS.

La mente de los niños posee una capacidad maravillosa y única: la capacidad de adquirir conocimientos absorbiendo con su vida síquica. Lo aprenden todo inconscientemente, pasando poco a poco del inconsciente a la conciencia, avanzando por un sendero en que todo es alegría. Se les compara con una esponja, con la diferencia que la esponja tiene una capacidad de absorción limitada, la mente del niño es infinita. El saber entra en su cabeza por el simple hecho de vivir.

Se comprende así que el primer período del desarrollo humano es el más importante. Es la etapa de la vida en la cual hay más necesidad de una ayuda, una ayuda que se hace no porque se le considere un ser insignificante y débil, sino porque está dotado de grandes energías creativas, de naturaleza tan frágil que exigen, para no ser menguadas y heridas, una defensa amorosa e inteligente.

LOS PERÍODOS SENSIBLES:

Los períodos sensibles son períodos en los cuales los niños pueden adquirir una habilidad con mucha facilidad. Se trata de sensibilidades especiales que permiten a los niños ponerse en relación con el mundo externo de un modo excepcionalmente intenso, son pasajeras y se limitan a la adquisición de un determinado carácter.

EL AMBIENTE PREPARADO:

Se refiere a un ambiente que se ha organizado cuidadosamente para el niño, diseñado para fomentar su auto-aprendizaje y crecimiento. En él se desarrollan los aspectos sociales, emocionales e intelectuales y responden a la necesidades de orden y seguridad. Las características de este Ambiente Preparado le permiten al niño desarrollarse sin la asistencia y supervisión constante de un adulto.

El diseño de estos ambientes se basa en los principios de simplicidad, belleza y orden. Son espacios luminosos y cálidos, que incluyen lenguaje, plantas, arte, música y libros.

El salón es organizado en áreas de trabajo, equipadas con mesas adaptadas al tamaño de los niños y áreas abiertas para el trabajo en el suelo. Estanterías con materiales pertenecientes a dicha área de desarrollo rodean cada uno de estos sectores. Los materiales son organizados de manera sistemática y en secuencia de dificultad.

EL ROL DEL ADULTO:

El rol del adulto en la Filosofía Montessori es guiar al niño y darle a conocer el ambiente en forma respetuosa y cariñosa. Ser un observador consciente y estar en continuo aprendizaje y desarrollo personal.
El verdadero educador está al servicio del educando y, por lo tanto, debe cultivar la humildad, para caminar junto al niño, aprender de él y juntos formar comunidad.

Autoeducación: esto permite que los niños aprendan a su propio ritmo y a su propio nivel, esto desarrolla un sentido de su  propio valor, ya que aprende a su manera lo que le permite disfrutar de su éxito en el aprendizaje.

AMBIENTE MONTESSORI

CARACTERÍSTICAS.

·         Limpieza
·         Orden
·         Belleza
·         Amonía.

MATERIALES:

·         Al alcance de los niños.
·         Diseñados para satisfacer las necesidades de los niños.
Aprendizaje derivado de experiencias sensoriales.
Promover el movimiento y actividades constantes.
Promover la independencia y libertad.
Facilitar el desarrollo motor, sensorial, social, intelectual y emocional.

PERÍODOS SENSIBLES:

Durante el periodo de evolución los niños pasan por diversas etapas transitorias, en las cuales la sensibilidad responde en especial a ciertos aprendizajes.

El niño tiene un GRAN TRABAJO desde su nacimiento hasta la edad de los 6 años, (periodo formativo), ya que es en este periodo en el que el niño asimila y organiza todos los estímulos del ambiente, esto bajo la guía de de sus “propias leyes” de aprendizaje.

PERÍODO SENSIBLE PARA EL DESARROLLO DE LOS SENTIDOS:

Este periodo va desde el nacimiento del niño hasta la edad de 5 años, y alcanza el punto de mayor desarrollo a los 2 años de edad y medio aproximadamente. Durante este periodo los sentidos del niño son instrumentos primordiales de aprendizaje. Se desarrollan de una forma que no se volverá a repetir.

Es en este periodo que el niño puede aprender letra, número, formas geométricas, tonos musicales, colores, dimensiones, etc.

El niño al desarrollar sus sentidos estará en posibilidad de elaborar ideas abstractas mucho más claras.
En este periodo, también el niño desarrolla el hábito del orden (alrededor del año y medio de edad, y se extiende hasta más o menos los 4 años.

Al niño el término “orden” debe significar “orden en la vida”; la relación de las cosas, lugares, momentos, la palabra “orden” no debe solo significar “guardar las cosas en sus lugar”.

Esto brindará el niño la posibilidad de construir un cuadro ordenado a partir de un caos, y el niño deberá ser capaz de arreglar sus cosas de forma consecuente.  Los niños deberán ser guiados por un adulto, quien les dirá en donde irá cada una de las cosas. Periodo que va desde las 4 semanas de nacido hasta los ocho años de edad (aprendizaje).

Cuando el niño es muy pequeño se interesa por cualquier sonido hecho por la voz humana, después en las palabras y finalmente en la complejidad de la estructura del lenguaje.

El método Montessori introduce al niño a una correcta terminologías científica y matemática; nombres de lugares, geográficos.

PERÍODO SENSIBLE PARA EL DESARROLLO DEL MOVIMIENTO:

Este periodo del niño empieza desde el nacimiento hasta los 6 años de edad.
El niño se interesa en gatear, después en caminar, y por ultimo en perfeccionar su manera de caminar.
Todas las actividades que se desarrollarán con el método Montessori en estas áreas; son actividades de la vida práctica, actividades de movimiento creativo, están presente las actividades creativas y ejercicios que le ayuden a desarrollar la musculatura del niño.

RITMO, EQUILIBRIO Y ORDEN:

En el universo como en la naturaleza el “orden” hace posible el proceso de la vida.
El individuo, conceptualizado como “una criatura con ritmo”, necesita autocontrol para lograr un desarrollo óptimo de sus potencialidades fisicas.

DESCUBRIMIENTO Y DESARROLLO:



El estudio objetivo del desarrollo natural desde al nacimiento del niño en adelante, así como la observación experimentada en los niños que trabajan libremente dentro de un “laboratorio educativo” experimental culminará en una “ciencia del cuidado del niño”, así como en una pedagogía científica.  Amabas contribuirán al subimiento de los seres humanos superiores (nueva humanidad), capaces de dominar cada nuevo entorno.

EL NIÑO COMO FUTURO ADULTO:l

Como adulto debe interesarse principalmente en todos los prerrequisitos que son inherentes a la salud y que son potencialmente necesarios para que el niño continúe con su desarrollo y así servir indirectamente a su tendencia interior de autorrealización.

LA  “EDUCADORA”:

La educadora, según el método Montessori, debe estar preparada espiritualmente y también en aptitudes, debe ser cuidadosa, reflejar y aplicar los mejores valores, vigilar el proceso de aprendizaje del niño, comunicarse efectivamente con el niño, así como estar conectada con el programa educativo en forma educativa.

CONOCER, AMAR Y SERVIR:

El “hombre nuevo” debe de equilibrar la meditación con la acción, así como lo que concierne a todo lo colectivo y su perfeccionamiento individual. Su misión: conocer, amar y servir.